Archivo de la categoría: HISTORIA MEDICINA

Longevidad masculina activa y saludable

Longevidad masculina activa y saludable

Longevidad masculina activa y saludable. Tiene el subtitulo: Guía educativa para la prevencion de las enfermedades y disfunciones más comunes del varón.

Autores: Remigio Vela Navarrete. Catedrático de urología en la Universidad Autónoma de Madrid. J.L. Herrera Pombo. Profesor de Medicina en la U. Autónoma de Madrid y fue Jefe de endocrinologia y nutrición en la Fundación Jimenez Díaz. Manuel Serrano Rios, Catedrático de Medicina Interna en la Facultad de Medicina.

Año 2015

Constitución de la anestesiología como especialidad médica en España

Constitución de la anestesiología como especialidad médica en España

«Constitución de la anestesiología como especialidad médica en España» es el discurso de recepción del académico electo D. Carlos Márquez Espinós en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz.

Publicado en Cádiz en el año 2018

Erisífaco del Dr. Barraquer

Erisífaco del Dr. Barraquer

La extracción de la catarata con ventosa el primero que realiza esta técnica fue Stoewer de Suiza en 1902. Utilizó una ventosa pequeña adaptada a una pera grande de caucho, con la que hacia el vacío. Después Van Hulen en 1910 en San Francisco (USA) realizaba esta operación de una forma similar.

En España el oftalmólogo español D. Ignacio Barraquer en 1917 presentó en la Real Academia de Medicina su aparato de ventosa para extraer las cataratas, llamó erisífaco al aparato (del griego hairesis=extraer y phakós=lente) y a al procedimiento le denominó “facoerisis”

Posteriormente Green modifica el aparato del Dr. Barraquer. Dr. Arruga y Lijo de Pavia también idearon ventosas parecidas.

Dr. M. Marín Enciso.  Oftalmólogo, jefe clínico de Oftalmología del Hospital Provincial de Madrid refiere que ha realizado 800 intervenciones de catarata con la ventosa.  Trabajo que publicó en la Revista Clínica Española en 1948.  El articulo le denomina: Nuestra experiencia en 800 intervenciones de catarata con la ventosa»

Erisífaco del Dr. Barraquer

 

Intervención de catarata con ventosa. Erisífaco

Intervención de catarata con ventosa. Erisífaco

La extracción de la catarata con ventosa el primero que realiza esta técnica fue Stoewer de Suiza en 1902. Utilizó una ventosa pequeña adaptada a una pera grande de caucho, con la que hacia el vacío. Después Van Hulen en 1910 en San Francisco (USA) realizaba esta operación de una forma similar.

En España el oftalmólogo español D. Ignacio Barraquer en 1917 presentó en la Real Academia de Medicina su aparato de ventosa para extraer las cataratas, llamó erisífaco al aparato (del griego hairesis=extraer y phakós=lente) y a al procedimiento le denominó “facoerisis”

Posteriormente Green modifica el aparato del Dr. Barraquer. Dr. Arruga y Lijo de Pavia también idearon ventosas parecidas.

Dr. M. Marín Enciso.  Oftalmólogo, jefe clínico de Oftalmología del Hospital Provincial de Madrid refiere que ha realizado 800 intervenciones de catarata con la ventosa.  Trabajo que publicó en la Revista Clínica Española en 1948.  El articulo le denomina: Nuestra experiencia en 800 intervenciones de catarata con la ventosa»

Portada del trabajo de M. Marín Enciso. Publicado en 1948

Erisífaco del Dr. Barraquer

Detalle de la ventosa del Erisífaco del Dr. Barraquer.

La ventosa es una campana metálica en el extremo del cilindro que se encuentra en la pequeña caja metálica alargada. Las gomas son para conectar la ventosa al motor que realiza el vacio.

Folleto con las caracteristica del Erisífaco del Dr. Barraquer

Negatoscopio

Negatoscopio

Este negatoscopio es la pieza del mes de mayo/junio del Museo de Historia de la Medicina y la Salud de Extremadura en Zafra.

Negatoscopio o negatoscopio de rayos X o visor de radiografías, es un dispositivo médico diseñado para visualizar imágenes radiográficas de forma clara y precisa, mediante el uso de la transparencia de un negativo.

Consiste en una caja con una pantalla blanca retroiluminada, generalmente de metacrilato, que se ilumina desde el interior mediante una fuente de luz constante y uniforme y permite visualizar los detalles de una radiografía con claridad.

Su función principal es proporcionar la iluminación adecuada para que un profesional de la salud (médico, radiólogo, odontólogo, etc.) pueda interpretar correctamente los detalles de una placa radiográfica. Sirve para identificar estructuras anatómicas: Permite distinguir entre diferentes densidades de los tejidos (hueso, músculo, grasa, aire), algo vital para realizar un diagnóstico preciso. Detectar patologías o lesiones: Gracias a la retroiluminación, el médico puede identificar fracturas, tumores, infecciones (como neumonía), cuerpos extraños o cualquier anomalía que aparezca como una zona más clara o más oscura en la placa.

El negatoscopio es una invención de evolución necesaria tras el descubrimiento de los rayos X, cuando Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en noviembre de 1895, el mundo médico comenzó inmediatamente a utilizarlos para diagnosticar fracturas y localizar cuerpos extraños. Al principio, las imágenes se obtenían de formas muy rudimentarias: Pantallas fluorescentes: Se utilizaban dispositivos llamados «fluoroscopios» (o pantallas fluorescentes) donde el médico observaba la imagen en tiempo real mientras el paciente estaba expuesto a la radiación. Placas de vidrio: Poco después, empezaron a usarse placas fotográficas de vidrio (y más tarde películas) para registrar las imágenes.

Inicialmente, los médicos simplemente sostenían las placas frente a una ventana, cerca de una lámpara de aceite o frente a la luz del sol. Con la creciente demanda en hospitales (especialmente tras la Primera Guerra Mundial, cuando el uso de rayos X se estandarizó para tratar soldados heridos), surgieron empresas dedicadas a fabricar equipamiento médico. Estas empresas empezaron a construir cajas de madera o metal con luces incandescentes en su interior y un vidrio opalino (esmerilado) al frente para difundir la luz de manera uniforme.

Los primeros modelos eran básicamente cajas de madera o metal con bombillas de filamento tradicionales que generaban muchísimo calor, podían dañar la placa de acetato), la luz era amarillenta y no era uniforme (había «puntos calientes» donde estaba la bombilla y zonas oscuras en las esquinas, eran pesados y consumían mucha energía. Después se sustituyeron las bombillas por tubos fluorescentes, la luz era mucho más blanca y «fría». Se introdujeron los balastos electrónicos para evitar el parpadeo y se volvieron más delgados y permitieron crear paneles múltiples (negatoscopios dobles, triples o cuádruples) para comparar varias placas al mismo tiempo.

Hoy en día, el negatoscopio físico está siendo reemplazado por el negatoscopio digital. Ya no se imprimen placas, sino que las imágenes se envían a los ordenadores y a una red llamada PACS (Picture Archiving and Communication System). Son monitores que tienen una escala de grises extremadamente precisa y un brillo altísimo (medido en nits) para detectar microfracturas o nódulos diminutos.

Este negatoscopio es de los años 1950-1960 y perteneció a D. Félix Beltran de Heredia Castaño, traumatólogo que ejerció en Badajoz.

Historia de la terapéutica inhalatoria

Historia de la terapéutica inhalatoria

Historia de la terapéutica inhalatoria.

Autor:  Jesús Sauret Valet

Editado por el Laboratorio Astra España para regalarselo a los médicos españoles

Editorial:  Ancora.   Año 1995

Jesús Sauret Valet

Nació en Zaragoza en el año 1943

Licenciado en Medicina y Cirugía por la facultad de Medicina de Sevilla en 1967 y Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona en 1978.

Especializado en Medicina Interna y en Neumología. Médico del Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona. Profesor de la Unidad Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

Autor de varias obras de medicina. Gran investigador de la tuberculosis.

875 Refranes médicos

875 Refranes médicos

875 Refranes médicos en 125 páginas.  Autor Antonio Castillo Ojugas.

Editado por Laboratorios Beecham. SmithLine para regalarselo a los médicos españoles

Año 1995

Antonio Castillo Ojugas

Médico. Reumatólogo. Profesor de Reumatología de la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Real Academia de Medicina. Presidente de la Asociación Española de Médicos Escritores.

Escribió: ‘Visita médica al Museo del Prado’, así como, ‘Refranes médicos’, ‘Enfermedades reumáticas y del aparato locomotor de grandes artistas’ y ‘El dolor a través de la historia y muchas mas

Su padre fue Antonio Castillo Lucas (1998-1972) que fue médico paremiólogo, folklorista y etnólogo.  Recopiló refranes populares relacionados con la medicina y tradiciones y costumbres de la medicina popular.

Este libro es una selección de 875 refranes de medicina escogidos de la obra “Refranero medico” publicada en 1944 por su padre Antonio Castillo Lucas que recogía 3.231 refranes de medicina.

Es una obra resumen realizada por Antonio Castillo Ojugas en homenaje a su padre.

Diga treinta y tres

Diga treinta y tres

Diga treinta y tres es una obra de J. Ignacio de Arana, subtitulada «Anecdotario médico»

Editada por Espasa Minor.  Año 2000

José Ignacio de Arana Amurrio

Nació en 1948 y ha muerto en 2019

Medico Pediatra. Escritor. Doctor en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor de Pediatría. Médico Puericultor del Estado. Ejerció de pediatra en el Hospital General Universitario “Gregorio Marañón”

Miembro de la Asociacion de Médicos Escritores y de la Sociedad de Historia de la Medicina.

Historias curiosas de la medicina

Historias curiosas de la medicina

Historias curiosas de la medicina escrito por José Ignacio de Arana Murrio. Se subtitula este libro «25.000 años de permanente evolución»

Editado por Espasa.  Año 1997

Esta edición fue patrocinada por los Laboratorios Abbott y se le regalaba el libro a los médicos españoles con publicidad del medicamento Klacid de estos laboratorios

José Ignacio de Arana Amurrio

Nació en 1948 y ha muerto en 1919

Medico Pediatra. Escritor. Doctor en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor de Pediatría. Médico Puericultor del Estado. Ejerció de pediatra en el Hospital General Universitario “Gregorio Marañón”

Miembro de la Asociacion de Médicos Escritores y de la Sociedad de Historia de la Medicina.