Pantostat

Pantostat

Pantostat (o Pantostato) es un aparato electro médico multifuncional histórico, desarrollado a principios del siglo XX  muy difundido y utilizado en los departamentos de electromedicina y fisioterapia de la época.

Era una estación central de terapias eléctricas y físicas, unificando múltiples aplicaciones clínicas en un solo mueble o consola.

Entre sus características y funciones principales destacan las siguientes:

Permitía administrar desde tratamientos de corriente galvánica (incluyendo baños galvánicos de cuatro celdas) y corrientes farádicas, hasta sesiones de corrientes de alta frecuencia (diatermia incipiente) y masajes vibratorios mecánicos.

En una época en la que la electricidad médica y los agentes físicos experimentaban un enorme auge para tratar dolores reumáticos, parálisis y afecciones nerviosas, el Pantostat servía como un panel de control general que regulaba voltajes, intensidades y tipos de onda.

Debido a su robustez y utilidad práctica en clínicas y hospitales, los diferentes modelos y evoluciones del Pantostat se mantuvieron como un producto de éxito internacional en el mercado médico durante décadas, comercializándose de forma habitual hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX.

El Pantostat fabricado por Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) que fue la empresa alemana pionera y más influyente en el diseño y fabricación de aparatos de electromedicina, rayos X y equipos de fisioterapia a finales del siglo XIX y principios del XX. La compañía fue fundada en la ciudad alemana de Erlangen (Baviera) en el año 1877 por Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall.

Pantostat del Catálogo de Robert Wessinger de Barcelona en el año 1903, que era el concesionario en España de la empresa Reiniger, Gebbert & Schall

Las aplicaciones médicas del Pantostat giraban en torno a la electroterapia clínica y la fisioterapia de principios y mediados del siglo XX. Era un aparato multifuncional conectado a la red eléctrica o a baterías mediante reguladores de resistencia, sus aplicaciones más importantes abarcaban varios campos:

La Electroterapia galvánica (Galvanización): Aplicaba corriente continua directa para tratar neuralgias, parálisis periféricas y trastornos circulatorios periféricos. También se utilizaba en tratamientos de iontoforesis (introducción de fármacos a través de la piel mediante corriente) y en la catáresis o depilación eléctrica en dermatología.

Corrientes farádicas y de baja frecuencia: Empleaba corrientes inducidas e intermitentes, inspiradas tecnológicamente en los principios de las bobinas clásicas, para la estimulación muscular pasiva. Era muy demandado en la rehabilitación de atrofias musculares, lesiones deportivas y la reeducación de músculos debilitados o paralizados.

Corrientes de alta frecuencia y diatermia incipiente: Muchos modelos incorporaban circuitos para generar corrientes oscilatorias de alta frecuencia. Estas se aplicaban mediante electrodos de vidrio al vacío como los electrodos de alta frecuencia de Darsonval para generar calor profundo, mejorar la vasodilatación local y tratar procesos reumáticos, artríticos y afecciones cutáneas.

En muchos gabinetes médicos polivalentes, el Pantostat servía como la «central de energía» que regulaba la corriente para encender pequeños motores de instrumental quirúrgico, lámparas de exploración cavitaria (rinoscopios, otoscopios) e incluso alimentar de forma auxiliar pequeños tubos de rayos X o fluoroscopios en consultas médicas rurales donde no se disponía de un equipo radiológico dedicado.

Las firmas industriales alemanas —con Siemens & Halske y posteriormente la fusión Siemens-Reiniger-Veifa (SRV) a la cabeza— desempeñaron un papel decisivo en la hegemonía tecnológica, el diseño y la distribución internacional de la electromedicina y la radiología durante la primera mitad del siglo XX.

El Pantostat fue una creación emblemática de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS), una empresa de Erlangen especializada en electromedicina fundada a finales del siglo XIX.

La empresa Reiniger, Gebbert & Schall RGS se propuso ordenar los complejos y dispersos circuitos de electroterapia (que hasta entonces requerían múltiples baterías sueltas, carretes de inducción y resistencias de alambre montadas sobre mesas de madera) en un mueble de madera noble o consola vertical unificada

Utilizaba reguladores de resistencia manuales, conmutadores mecánicos de tambor y medidores de aguja de gran precisión (amperímetros y voltímetros) para suministrar corrientes galvánicas, farádicas y los primeros impulsos de alta frecuencia. Estaba diseñado para conectarse tanto a acumuladores como a las incipientes líneas de corriente continua o alterna de las ciudades.

A medida que la electrificación urbana avanzaba, Siemens & Halske vio en el sector de la electromedicina y la radiología un mercado estratégico de gran potencial. Siemens comenzó a absorber participaciones y empresas del sector hasta consolidar la fusión que dio lugar a Siemens-Reiniger-Veifa (SRV).

El Pantostat dejó atrás el aspecto de «mueble de gabinete científico artesanal» para adoptar un diseño industrial más seguro, con paneles frontales normalizados de baquelita o mármol reconstituido, interruptores totalmente aislados para proteger al médico y al paciente de descargas accidentales, y circuitos internos mejor calibrados para evitar fluctuaciones de la red eléctrica.

En los años de entreguerras y bajo la marca definitiva Siemens-Reiniger-Werke (SRW), el Pantostat alcanzó su cénit evolutivo con modelos emblemáticos como el Venti-Pantostat en la década 1920-1950. Tras la absorción e integración en el grupo Siemens, desarrollaron variantes icónicas como el Venti-Pantostat, que incorporaba rectificadores y ventilación mejorada para soportar jornadas de trabajo intensas sin sobrecalentamiento.

Aplicaciones del Pentostat

Corrientes de D’Arsonval o corrientes de Arsonvalización) fueron  ideadas por Jacques-Arsène d’Arsonval, médico, físico y fisiólogo francés. Las corrientes de D’Arsonval se basaban en corrientes alternas de muy alta frecuencia y alto voltaje, pero de intensidad relativamente baja. Las corrientes continuas galvánicas o las de baja frecuencia que producían contracciones musculares violentas.

La corriente alterna doméstica oscila a 50 o 60 Hz, las corrientes de D’Arsonval operaban a cientos de miles o millones de hercios ( o ).

Las corrientes corrientes de D’Arsonval debido a su frecuencia extremadamente alta, estas corrientes no estimulaban los nervios motores ni sensitivos superficiales evitando el dolor o las contracciones musculares espasmódicas que causaban las bobinas de Ruhmkorff o las corrientes farádicas. En su lugar, atravesaban el cuerpo o circulaban por la superficie cutánea generando un profundo efecto térmico y reacciones electroquímicas locales.

Para producirlas, los gabinetes médicos utilizaban generadores especiales que combinaban bobinas de inducción, condensadores (como botellas de Leyden) y disruptores de chispa. Estos circuitos alimentaban los aparatos polivalentes de la época, como los propios Pantostat.

Se aplicaba utilizando electrodos de vidrio al vacío de formas muy variadas (en forma de tubo, peine para el cuero cabelludo, esfera o cono para cavidades). Estos tubos, al recibir la corriente de alta frecuencia, se iluminaban con un característico brillo violáceo o rosado por el gas enrarecido de su interior. Al acercarlos a la piel, se producían micro descargas o pequeñas chispas invisibles o perceptibles como un suave cosquilleo. Se empleaban extensamente en dermatología para tratar el acné, la alopecia, eczemas, neuralgias faciales y para la «desinfección» de heridas o úlceras gracias al ozono generado superficialmente.

El paciente se sentaba en una silla especial conectada mediante placas condensadoras o se introducía en una gran bobina de inducción de alta frecuencia (tipo jaula). El objetivo era elevar el metabolismo general, mejorar la circulación periférica, reducir la presión arterial en pacientes hipertensos y estimular la nutrición tisular general.

Con el avance de la electrónica a mediados del siglo XX, la demostración de la verdadera naturaleza de estos efectos y la llegada de la moderna diatermia de onda corta y los ultrasonidos, las clásicas corrientes de D’Arsonval y sus aparatos con electrodos de vidrio de tubo al vacío cayeron en desuso clínico.

Los baños galvánicos, también conocidos como baños hidroeléctricos, fueron una técnica muy popular de hidroterapia y electroterapia aplicada desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX en clínicas termales y gabinetes de electromedicina. Consistían en introducir al paciente (o parte de su cuerpo) en una bañera especial con agua a temperatura neutra a la que se le aplicaba una corriente continua (galvánica) de baja intensidad generada por aparatos como el Pantostat o baterías de acumuladores.

En la electroterapia convencional, los electrodos metálicos secos aplicados directamente sobre la piel podían causar irritación local o quemaduras si la densidad de corriente era muy alta en un punto pequeño. El baño galvánico resolvía este problema de forma ingeniosa. Al disolver sales en el agua y sumergir el cuerpo, el líquido actuaba como un conductor uniforme que envolvía toda la superficie cutánea. La corriente se repartía de manera suave y generalizada por todo el cuerpo, permitiendo aplicar dosis mayores de electricidad sin la molestia de las descargas puntuales o el ardor cutáneo.

Dependiendo de la zona a tratar y de la complejidad del equipamiento, existían dos variantes principales:

  1. El baño galvánico completo (Vollbad):
    • El paciente se introducía por completo en una bañera especial revestida de material aislante (por lo general porcelana gruesa o loza), dotada de electrodos de carbón o placas metálicas incrustadas en las paredes internas y conectadas al circuito eléctrico.
    • Se utilizaba para tratamientos de acción general sobre el sistema nervioso, trastornos metabólicos profundos o reumatismo generalizado.
  2. El baño de cuatro celdas (Vier-Zellen-Bad):
    • Fue una evolución técnica muy extendida por su comodidad y seguridad. El paciente permanecía sentado en una silla y solo introducía las extremidades (ambos brazos y ambas piernas) en cuatro pequeñas cubetas o tinas independientes llenas de agua, cada una con su propio electrodo.
    • Mediante un conmutador en la consola central, el médico podía dirigir la corriente de forma cruzada (por ejemplo, del brazo derecho al pie izquierdo) para tratar dolores localizados, parálisis periféricas, problemas circulatorios o secuelas de artritis en manos y pies sin necesidad de desvestir al paciente por completo.

Aplicaciones clínicas e indicaciones

En la práctica médica de la época, los baños galvánicos se prescribían para un amplio abanico de patologías crónicas:

  • Enfermedades reumáticas y gotosas: Alivio del dolor articular y muscular mediante el calor del agua combinado con la acción descongestionante de la corriente.
  • Trastornos circulatorios periféricos: Estimulación de la vasodilatación y mejora del retorno venoso en extremidades frías o con mala circulación.
  • Afecciones del sistema nervioso: Dependiendo de la polaridad elegida, se buscaba un efecto sedante, disminución del dolor en neuralgias y estados de ansiedad o insomnio o un efecto estimulante en casos de apatía o fatiga crónica.

Con la llegada de los modernos fármacos antiinflamatorios y la evolución de la fisioterapia moderna a mediados del siglo XX, estas instalaciones de hidroterapia eléctrica desaparecieron progresivamente de los hospitales.

Comercialización del Aparato radiológico de Reiniger, Gebbert & Schall en España en el año 1903

Comercialización del Aparato radiológico de Reiniger, Gebbert & Schall en España en el año 1903

La empresa Robert Wessinger que fue un establecimiento radicado en Barcelona, que exportaba y comercializaba aparatos médicos a comienzos del siglo XX.

Los registros mercantiles e históricos de la época sitúan su establecimiento comercial y de representación técnica en la Rambla de Cataluña, 75.  Se trasladó posteriormente a la calle Aragón, 261, principal de Barcelona.

Comercialización un gran número de importantes equipos de rayos X y aparatos electro clínicos a los primeros gabinetes médicos y hospitales que comenzaron a investigar y aplicar esta tecnología en Barcelona.

A principios del siglo XX, Alemania era la vanguardia absoluta en la física del vacío, el soplado de vidrio técnico y la ingeniería eléctrica. España dependió casi en su totalidad de la industria germana para equipar sus primeros gabinetes de radiología y hospitales.

Los principales fabricantes alemanes cuyos equipos y tubos llegaron a España a través de distribuidores como Robert Wessinger y casas de electromedicina en Madrid y Barcelona

Robert Wessinger fue el depositario principal de la empresa Reiniger, Cebbert y Schall de Alemania, que eran los constructores principales de aparatos de Rx. Reiniger, Gebbert & Schall – RGS (Erlangen) era la firma dominante por excelencia en la electromedicina europea de la época. RGS no solo fabricaba tubos, sino el sistema completo: bobinas de Ruhmkorff de gran tamaño, interruptores de mercurio, mesas de exploración articuladas, soportes de madera/latón y aparatos de diatermia. Con el tiempo, RGS se convirtió en el pilar fundamental sobre el que se consolidaría la división médica de Siemens & Halske (Siemens-Reiniger-Werke o SRW).

Veifa-Werke (Frankfurt am Main): Fundada por el físico e inventor Friedrich Dessauer, Veifa (Vereinigte Elektrotechnische Institutos Frankfurt-Aschaffenburg) revolucionó el mercado español a partir de 1907 con sus sistemas de alta tensión con transformadores sin interrupción (los célebres aparatos Reform), que permitieron abandonar progresivamente los engorrosos e inestables carretes de inducción por transformadores de corriente alterna directa.

Siemens & Halske (Berlín): Aunque su integración total en la radiología médica cobró mayor peso con la absorción de RGS, la casa madre Siemens suministró desde el principio los motores, dínamos, cuadros de mando y transformadores de alta tensión indispensables para alimentar las instalaciones hospitalarias más complejas en España.

La adquisición de estos equipos alemanes solía realizarse de dos formas:

Equipos completos de marca: El gabinete compraba la instalación íntegra, por ejemplo, un equipo completo de RGS con el mueble

Aparato radiológico de Reiniger, Gebbert & Schall en España  en el Catálogo de Robert Wessinger, editado en Barcelona en el año 1903.  Es el modelo «Record».

Caracteristicas y precios del aparato que vienen en el catálogo de Robert Wessinger,

 

Montajes mixtos. Wessinger traía las bobinas e interruptores de marcas alemanas, montaba la estructura o estativo de madera localmente y permitía al médico elegir el tubo de Crookes o de vacío que prefiriese Gundelach, C.H.F. o Müller eran las opciones de mayor reputación para tubos intercambiables.

El Aparato radiólogico del Catálogo de Robert Wessinger, editado en Barcelona en el año 1903.  El modelo «Record», es el mismo que se encuentra en el Stadtmuseum Erlangen (Museo de la Ciudad de Erlangen), situado en la ciudad de Erlangen (Baviera, Alemania). Erlangen es mundialmente conocida por albergar la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Núremberg (FAU) y ser un núcleo global de la tecnología médica (con un peso histórico y actual muy fuerte de empresas como Siemens Healthineers).

Aparato Rx, el modelo «Rekord» que fue producido por la célebre firma electromédica Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) de Erlangen, una de las pioneras en la fabricación industrial de tubos y equipos de rayos X tras el descubrimiento de Wilhelm Conrad Röntgen en 1895.

Aparato Rx,  modelo «Rekord» de Reiniger, Gebbert & Schall que se encuentra en el Stadtmuseum Erlangen (Museo de la Ciudad de Erlangen). Alemania

Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) fue la empresa alemana pionera y más influyente en el diseño y fabricación de aparatos de electromedicina, rayos X y equipos de fisioterapia a finales del siglo XIX y principios del XX.

La compañía fue fundada en la ciudad alemana de Erlangen (Baviera) en el año 1877 por Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall.

La ciudad alemana de Erlangen, situada en la región de Franconia, Baviera, es considerada la capital mundial de la tecnología médica (Medical Valley

El vínculo entre Erlangen y la ingeniería médica nació oficialmente en 1877, cuando Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall instalaron allí su pequeño taller mecánico.

La presencia de la Universidad Friedrich-Alexander (FAU), fundada en el siglo XVIII, proporcionó un ecosistema ideal de colaboración entre físicos, mecánicos de precisión y médicos fisiólogos.

En sus inicios, el taller se centró en la construcción de instrumental físico y eléctrico de precisión, evolucionando rápidamente hacia la fabricación de aparatos para la medicina eléctrica (baterías, bobinas y reguladores).

Cuando Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en Würzburg en 1895, el taller de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) en Erlangen fue uno de los primeros del mundo en fabricar tubos de vacío y generadores en serie, convirtiendo a la ciudad en el centro neurálgico de la radiología europea.

Pocos meses después de que Wilhelm Conrad Röntgen descubriera los rayos X en noviembre de 1895, Reiniger, Gebbert & Schall supo vislumbrar el potencial revolucionario del hallazgo.

RGS dejó atrás la fase puramente artesanal de los laboratorios universitarios y comenzó la producción en serie de tubos de rayos X, bobinas de alta tensión y soportes articulados específicos para hospitales.

Trabajaron con los primeros médicos radiólogos de Europa para diseñar placas, pantallas fluorescentes y mesas de exploración estables, convirtiéndose en el principal proveedor de material radiológico de los grandes centros sanitarios europeos antes de 1900.

Hacia el año 1900, el catálogo internacional de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) constituía un compendio monumental de la vanguardia electromédica. En esa época de transición —apenas cinco años después del descubrimiento de los rayos X—, RGS ofrecía tanto componentes individuales para equipar laboratorios como gabinetes unificados listos para la práctica clínica.

RGS fue una de las primeras firmas en estandarizar la fabricación industrial de equipos radiológicos, ofreciendo catálogos completos que abarcaban desde la generación de alta tensión hasta la captura y protección y fabricaba:

Carretes e inductores de alta tensión (Bobinas tipo Ruhmkorff): Se comercializaban clasificados por la «longitud de chispa» que podían generar en aire (por ejemplo, bobinas de 20, 30, 40 o 50 cm de chispa). Estaban montadas sobre bases de madera noble con devanados aislados en parafina o ebonita.

Interruptores de corriente:

    • Interruptores de martillo/platino tradicionales para baterías.
    • Interruptores de mercurio accionados por electromotor (mecanismo de turbina o de inmersión) para lograr una mayor frecuencia de pulso y un haz de rayos X más homogéneo.
    • Interruptores electrolíticos tipo Wehnelt, muy demandados para reducir drásticamente los tiempos de exposición.

Tubos de Crookes. Tubos de vacio

    • Tubos de vacío con ánodos y anticátodos de platino.
    • Tubos provistos de sistemas de autorregulación de vacío (mediante regeneración de gas por carbón vegetal o sales calentables) para alargar la vida útil de la bombilla y ajustar la dureza del haz (rayos «blandos» para partes blandas o «duros» para huesos).

Mobiliario, soportes y accesorios radiológicos:

    • Estatutos y columnas porta-tubos: Soportes de madera y bronce articulados con contrapesos para orientar el tubo en cualquier ángulo respecto al paciente.
    • Pantallas fluoroscópicas: De platinocianuro de bario con marcos recubiertos y visores oscuros (criptoscopios) para la observación directa e instantánea del tórax o miembros.
    • Mesa de radiografía o estatito estandarizado: Mesas clínicas de madera provistas de chasis para placas de cristal fotográfico de gran formato ( cm, cm).
    • Incipientes elementos de protección: Aunque limitados, hacia 1900 RGS comenzó a comercializar pantallas de cristal emplomado y tubos alojados en carcasas protectoras para limitar la dispersión de la radiación.

Aparatos de Electroterapia y Fisioterapia

En el campo de la medicina física, RGS dominaba el mercado con dispositivos diseñados para aplicar las corrientes conocidas en la época:

  • Aparatos para Corriente Galvánica (Galvanización):
    • Muebles y consolas fijas o portátiles conectadas a baterías de elementos químicos de sulfato de cobre o elementos secos.
    • Incorporaban los célebres miliamperímetros de precisión RGS, reóstatos de palanca con resistencias de hilo de nicrom para un control milimétrico del amperaje y conmutadores de polaridad.
  • Aparatos de Faradización (Corrientes inducidas):
    • Carretes e inductores de bobina secundaria deslizante (tipo du Bois-Reymond) para ajustar suavemente la intensidad de la corriente farádica usada en la estimulación muscular.
  • Consolas integradas y cuadros de distribución:
    • Los precedentes directos del Pantostat: cuadros de mármol o baquelita montados sobre la pared o en muebles de roble que combinaban circuitos galvánicos, farádicos y galvano-cáusticos en un único panel alimentado por la red de alumbrado o acumuladores.
  • Sistemas de Galvano-Cauterio:
    • Fuentes de alta intensidad y bajo voltaje para calentar incandescencias de platino (asas y bisturíes térmicos) destinadas a la destrucción de tejidos, hemostasia o cirugía menor en otorrinolaringología y ginecología.
  • Aparatos de Alta Frecuencia (Corrientes de D’Arsonval):
    • Resonadores tipo Oudin y pequeños generadores de chispa para alimentar electrodos de vidrio al vacío (tubos fluorescentes) aplicados en dermatología y neurología.
  • Baños Hidroeléctricos:
    • Cuadros de control, conmutadores e instalaciones completas para la gestión de baños galvánicos generales o el sistema de cuatro celdas (Vier-Zellen-Bad).

El primer catálogo comercial publicado por Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) vio la luz en 1886.

Publicado apenas nueve años después de la fundación del taller en Erlangen, este documento marcó un hito fundamental en la historia de la tecnología médica, ya que representó la transición de la empresa desde la fabricación artesanal de instrumental de laboratorio a la producción industrial y sistematizada de aparatos para la medicina.

Las características principales de este primer catálogo y su evolución comercial fueron:

Contenido inicial (1886): Al ser anterior al descubrimiento de los rayos X (1895), este primer catálogo impreso estaba dedicado íntegramente a la electromedicina, la electroterapia y el instrumental electroquirúrgico. Incluía baterías portátiles, aparatos de faradización con bobinas deslizantes, aparatos para galvano-cauterio e instrumentos de iluminación para cavidades corporales (precursores de los endoscopios).

Innovación en el formato: A diferencia de las simples listas de precios de la época, RGS estructuró un catálogo ilustrado con grabados detallados de cada aparato, diagramas de circuitos eléctricos y explicaciones técnicas sobre el uso seguro de las corrientes en las diferentes ramas de la medicina.

Proyección internacional: El éxito de la publicación llevó a la empresa a editar catálogos en varios idiomas (alemán, francés, inglés y posteriormente español), distribuidos ampliamente en facultades de medicina, hospitales y congresos científicos de todo el mundo.

El catálogo monumental de rayos X (1896): Tras el descubrimiento de Röntgen, RGS publicó en 1896 un catálogo complementario histórico dedicado exclusivamente a los «Aparatos de Rayos X» (Röntgen-Apparate), convirtiéndose en una de las primeras guías comerciales del mundo para el equipamiento completo de un servicio radiológico.

La fabricación y uso de muebles y estructuras de madera para alojar u organizar equipos de rayos X comenzó casi de forma simultánea con el nacimiento de la tecnología, a fines de 1895 y durante los primeros meses de 1896.

Las bobinas de inducción (Ruhmkorff), los condensadores y los acumuladores debían aislarse y sostenerse de forma segura debido al alto voltaje. Los carpinteros de los laboratorios fabricaban armazones, mesas y cajas de caoba, roble o nogal perfectamente ensambladas sin piezas metálicas expuestas para evitar derivaciones eléctricas.

Conjuntos conservados de la época pionera (como los equipos armados en 1896 por los primeros radiólogos en Londres o Barcelona) ya venían montados sobre zócalos y pequeños muebles-soporte de madera noble que integraban los mandos y los interruptores.

La estandarización industrial en gabinetes (1900–1910). Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) comenzaron la producción en serie, el mueble dejó de ser una simple caja de protección para convertirse en el mueble-consola o cabina de control. Para integrarse con elegancia en las consultas privadas de los médicos burgueses y en los hospitales, las grandes bobinas, los reóstatos y los primeros paneles de instrumentos se encajaban en muebles de madera noble con puertas, cajones para las placas fotográficas y tableros superiores de mármol o baquelita. Parecían escritorios o aparadores finos para disimular la complejidad técnica y la intimidación del paciente.

A partir de 1910–1920 la madera noble y los muebles tipo gabinete empezaron a ser sustituidos o profundamente modificados a medida que los equipos ganaron potencia y se descubrieron los graves peligros de la radiación ionizante:

El peligro de la radiación dispersa: Los rayos X atraviesan la madera con facilidad, por lo que los operadores de los equipos sufrían graves lesiones y quemaduras al estar cerca de las cajas de madera tradicionales.

La llegada del plomo y el metal: Hacia la década de 1910 y con más fuerza tras la Primera Guerra Mundial, los muebles de madera exterior comenzaron a forrarse en su interior con láminas de plomo, o bien los componentes de alta tensión pasaron a alojarse en cabinas metálicas blindadas y mesas radiológicas tubulares de hierro esmaltado, reservando la madera únicamente para tableros auxiliares o accesorios no expuestos directamente al haz principal.

Fusión industrial: Durante el periodo de entreguerras, Siemens absorbió e integró a RGS y a otras firmas afines para crear Siemens-Reiniger-Werke AG (SRW), fijando su sede central e instalaciones de producción en Erlangen. Reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, tras 1945, Siemens decidió trasladar gran parte de sus centros de dirección y desarrollo desde un Berlín devastado por la guerra hacia el sur de Alemania. Erlangen se convirtió formalmente en la sede principal de la división médica del grupo.

La empresa Siemens-Reiniger-Werke crea una división médica de su empresa que le denomina Siemens Healthineers,  es el nombre comercial de la división médica global del grupo Siemens.

 

Aparato radiologico de Reiniger, Gebbert & Schall. Año 1900

Aparato radiologico de Reiniger, Gebbert & Schall. Año 1900

La empresa fabricante de Aparatos radiologicos de Reiniger, Gebbert & Schall, construye y comercializa gabinetes, muebles integrados de Aparatos de Rx a comienzos del año 1900

Gabinete o mueble radiologico de Reiniger, Gebbert & Schal que se encuentra en el Stadtmuseum Erlangen (Museo de la Ciudad de Erlangen), situado en la ciudad de Erlangen (Baviera, Alemania). Erlangen es mundialmente conocida por albergar la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Núremberg (FAU) y ser un núcleo global de la tecnología médica (con un peso histórico y actual muy fuerte de empresas como Siemens Healthineers).

Aparato Rx, el modelo «Rekord» que fue producido por la célebre firma electromédica Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) de Erlangen, una de las pioneras en la fabricación industrial de tubos y equipos de rayos X tras el descubrimiento de Wilhelm Conrad Röntgen en 1895.

Aparato Rx,  modelo «Rekord» de Reiniger, Gebbert & Schall

Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) fue la empresa alemana pionera y más influyente en el diseño y fabricación de aparatos de electromedicina, rayos X y equipos de fisioterapia a finales del siglo XIX y principios del XX.

La compañía fue fundada en la ciudad alemana de Erlangen (Baviera) en el año 1877 por Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall.

La ciudad alemana de Erlangen, situada en la región de Franconia, Baviera, es considerada la capital mundial de la tecnología médica (Medical Valley

El vínculo entre Erlangen y la ingeniería médica nació oficialmente en 1877, cuando Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall instalaron allí su pequeño taller mecánico.

La presencia de la Universidad Friedrich-Alexander (FAU), fundada en el siglo XVIII, proporcionó un ecosistema ideal de colaboración entre físicos, mecánicos de precisión y médicos fisiólogos.

En sus inicios, el taller se centró en la construcción de instrumental físico y eléctrico de precisión, evolucionando rápidamente hacia la fabricación de aparatos para la medicina eléctrica (baterías, bobinas y reguladores).

Cuando Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en Würzburg en 1895, el taller de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) en Erlangen fue uno de los primeros del mundo en fabricar tubos de vacío y generadores en serie, convirtiendo a la ciudad en el centro neurálgico de la radiología europea.

Pocos meses después de que Wilhelm Conrad Röntgen descubriera los rayos X en noviembre de 1895, Reiniger, Gebbert & Schall supo vislumbrar el potencial revolucionario del hallazgo.

RGS dejó atrás la fase puramente artesanal de los laboratorios universitarios y comenzó la producción en serie de tubos de rayos X, bobinas de alta tensión y soportes articulados específicos para hospitales.

Trabajaron con los primeros médicos radiólogos de Europa para diseñar placas, pantallas fluorescentes y mesas de exploración estables, convirtiéndose en el principal proveedor de material radiológico de los grandes centros sanitarios europeos antes de 1900.

Hacia el año 1900, el catálogo internacional de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) constituía un compendio monumental de la vanguardia electromédica. En esa época de transición —apenas cinco años después del descubrimiento de los rayos X—, RGS ofrecía tanto componentes individuales para equipar laboratorios como gabinetes unificados listos para la práctica clínica.

RGS fue una de las primeras firmas en estandarizar la fabricación industrial de equipos radiológicos, ofreciendo catálogos completos que abarcaban desde la generación de alta tensión hasta la captura y protección y fabricaba:

Carretes e inductores de alta tensión (Bobinas tipo Ruhmkorff): Se comercializaban clasificados por la «longitud de chispa» que podían generar en aire (por ejemplo, bobinas de 20, 30, 40 o 50 cm de chispa). Estaban montadas sobre bases de madera noble con devanados aislados en parafina o ebonita.

Interruptores de corriente:

    • Interruptores de martillo/platino tradicionales para baterías.
    • Interruptores de mercurio accionados por electromotor (mecanismo de turbina o de inmersión) para lograr una mayor frecuencia de pulso y un haz de rayos X más homogéneo.
    • Interruptores electrolíticos tipo Wehnelt, muy demandados para reducir drásticamente los tiempos de exposición.

Tubos de Crookes. Tubos de vacio

    • Tubos de vacío con ánodos y anticátodos de platino.
    • Tubos provistos de sistemas de autorregulación de vacío (mediante regeneración de gas por carbón vegetal o sales calentables) para alargar la vida útil de la bombilla y ajustar la dureza del haz (rayos «blandos» para partes blandas o «duros» para huesos).

Mobiliario, soportes y accesorios radiológicos:

    • Estatutos y columnas porta-tubos: Soportes de madera y bronce articulados con contrapesos para orientar el tubo en cualquier ángulo respecto al paciente.
    • Pantallas fluoroscópicas: De platinocianuro de bario con marcos recubiertos y visores oscuros (criptoscopios) para la observación directa e instantánea del tórax o miembros.
    • Mesa de radiografía o estatito estandarizado: Mesas clínicas de madera provistas de chasis para placas de cristal fotográfico de gran formato ( cm, cm).
    • Incipientes elementos de protección: Aunque limitados, hacia 1900 RGS comenzó a comercializar pantallas de cristal emplomado y tubos alojados en carcasas protectoras para limitar la dispersión de la radiación.

Aparatos de Electroterapia y Fisioterapia

En el campo de la medicina física, RGS dominaba el mercado con dispositivos diseñados para aplicar las corrientes conocidas en la época:

  • Aparatos para Corriente Galvánica (Galvanización):
    • Muebles y consolas fijas o portátiles conectadas a baterías de elementos químicos de sulfato de cobre o elementos secos.
    • Incorporaban los célebres miliamperímetros de precisión RGS, reóstatos de palanca con resistencias de hilo de nicrom para un control milimétrico del amperaje y conmutadores de polaridad.
  • Aparatos de Faradización (Corrientes inducidas):
    • Carretes e inductores de bobina secundaria deslizante (tipo du Bois-Reymond) para ajustar suavemente la intensidad de la corriente farádica usada en la estimulación muscular.
  • Consolas integradas y cuadros de distribución:
    • Los precedentes directos del Pantostat: cuadros de mármol o baquelita montados sobre la pared o en muebles de roble que combinaban circuitos galvánicos, farádicos y galvano-cáusticos en un único panel alimentado por la red de alumbrado o acumuladores.
  • Sistemas de Galvano-Cauterio:
    • Fuentes de alta intensidad y bajo voltaje para calentar incandescencias de platino (asas y bisturíes térmicos) destinadas a la destrucción de tejidos, hemostasia o cirugía menor en otorrinolaringología y ginecología.
  • Aparatos de Alta Frecuencia (Corrientes de D’Arsonval):
    • Resonadores tipo Oudin y pequeños generadores de chispa para alimentar electrodos de vidrio al vacío (tubos fluorescentes) aplicados en dermatología y neurología.
  • Baños Hidroeléctricos:
    • Cuadros de control, conmutadores e instalaciones completas para la gestión de baños galvánicos generales o el sistema de cuatro celdas (Vier-Zellen-Bad).

El primer catálogo comercial publicado por Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) vio la luz en 1886.

Publicado apenas nueve años después de la fundación del taller en Erlangen, este documento marcó un hito fundamental en la historia de la tecnología médica, ya que representó la transición de la empresa desde la fabricación artesanal de instrumental de laboratorio a la producción industrial y sistematizada de aparatos para la medicina.

Las características principales de este primer catálogo y su evolución comercial fueron:

Contenido inicial (1886): Al ser anterior al descubrimiento de los rayos X (1895), este primer catálogo impreso estaba dedicado íntegramente a la electromedicina, la electroterapia y el instrumental electroquirúrgico. Incluía baterías portátiles, aparatos de faradización con bobinas deslizantes, aparatos para galvano-cauterio e instrumentos de iluminación para cavidades corporales (precursores de los endoscopios).

Innovación en el formato: A diferencia de las simples listas de precios de la época, RGS estructuró un catálogo ilustrado con grabados detallados de cada aparato, diagramas de circuitos eléctricos y explicaciones técnicas sobre el uso seguro de las corrientes en las diferentes ramas de la medicina.

Proyección internacional: El éxito de la publicación llevó a la empresa a editar catálogos en varios idiomas (alemán, francés, inglés y posteriormente español), distribuidos ampliamente en facultades de medicina, hospitales y congresos científicos de todo el mundo.

El catálogo monumental de rayos X (1896): Tras el descubrimiento de Röntgen, RGS publicó en 1896 un catálogo complementario histórico dedicado exclusivamente a los «Aparatos de Rayos X» (Röntgen-Apparate), convirtiéndose en una de las primeras guías comerciales del mundo para el equipamiento completo de un servicio radiológico.

La fabricación y uso de muebles y estructuras de madera para alojar u organizar equipos de rayos X comenzó casi de forma simultánea con el nacimiento de la tecnología, a fines de 1895 y durante los primeros meses de 1896.

Las bobinas de inducción (Ruhmkorff), los condensadores y los acumuladores debían aislarse y sostenerse de forma segura debido al alto voltaje. Los carpinteros de los laboratorios fabricaban armazones, mesas y cajas de caoba, roble o nogal perfectamente ensambladas sin piezas metálicas expuestas para evitar derivaciones eléctricas.

Conjuntos conservados de la época pionera (como los equipos armados en 1896 por los primeros radiólogos en Londres o Barcelona) ya venían montados sobre zócalos y pequeños muebles-soporte de madera noble que integraban los mandos y los interruptores.

La estandarización industrial en gabinetes (1900–1910). Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) comenzaron la producción en serie, el mueble dejó de ser una simple caja de protección para convertirse en el mueble-consola o cabina de control. Para integrarse con elegancia en las consultas privadas de los médicos burgueses y en los hospitales, las grandes bobinas, los reóstatos y los primeros paneles de instrumentos se encajaban en muebles de madera noble con puertas, cajones para las placas fotográficas y tableros superiores de mármol o baquelita. Parecían escritorios o aparadores finos para disimular la complejidad técnica y la intimidación del paciente.

A partir de 1910–1920 la madera noble y los muebles tipo gabinete empezaron a ser sustituidos o profundamente modificados a medida que los equipos ganaron potencia y se descubrieron los graves peligros de la radiación ionizante:

El peligro de la radiación dispersa: Los rayos X atraviesan la madera con facilidad, por lo que los operadores de los equipos sufrían graves lesiones y quemaduras al estar cerca de las cajas de madera tradicionales.

La llegada del plomo y el metal: Hacia la década de 1910 y con más fuerza tras la Primera Guerra Mundial, los muebles de madera exterior comenzaron a forrarse en su interior con láminas de plomo, o bien los componentes de alta tensión pasaron a alojarse en cabinas metálicas blindadas y mesas radiológicas tubulares de hierro esmaltado, reservando la madera únicamente para tableros auxiliares o accesorios no expuestos directamente al haz principal.

Fusión industrial: Durante el periodo de entreguerras, Siemens absorbió e integró a RGS y a otras firmas afines para crear Siemens-Reiniger-Werke AG (SRW), fijando su sede central e instalaciones de producción en Erlangen. Reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, tras 1945, Siemens decidió trasladar gran parte de sus centros de dirección y desarrollo desde un Berlín devastado por la guerra hacia el sur de Alemania. Erlangen se convirtió formalmente en la sede principal de la división médica del grupo.

La empresa Siemens-Reiniger-Werke crea una división médica de su empresa que le denomina Siemens Healthineers,  es el nombre comercial de la división médica global del grupo Siemens.

Reiniger, Gebbert & Schall (RGS)

Reiniger, Gebbert & Schall (RGS)

Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) fue la empresa alemana pionera y más influyente en el diseño y fabricación de aparatos de electromedicina, rayos X y equipos de fisioterapia a finales del siglo XIX y principios del XX.

La compañía fue fundada en la ciudad alemana de Erlangen (Baviera) en el año 1877 por Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall.

La ciudad alemana de Erlangen, situada en la región de Franconia, Baviera, es considerada la capital mundial de la tecnología médica (Medical Valley

El vínculo entre Erlangen y la ingeniería médica nació oficialmente en 1877, cuando Max Reiniger, Erwin Gebbert y Karl Schall instalaron allí su pequeño taller mecánico.

La presencia de la Universidad Friedrich-Alexander (FAU), fundada en el siglo XVIII, proporcionó un ecosistema ideal de colaboración entre físicos, mecánicos de precisión y médicos fisiólogos.

En sus inicios, el taller se centró en la construcción de instrumental físico y eléctrico de precisión, evolucionando rápidamente hacia la fabricación de aparatos para la medicina eléctrica (baterías, bobinas y reguladores).

Cuando Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los rayos X en Würzburg en 1895, el taller de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) en Erlangen fue uno de los primeros del mundo en fabricar tubos de vacío y generadores en serie, convirtiendo a la ciudad en el centro neurálgico de la radiología europea.

Pocos meses después de que Wilhelm Conrad Röntgen descubriera los rayos X en noviembre de 1895, Reiniger, Gebbert & Schall supo vislumbrar el potencial revolucionario del hallazgo.

RGS dejó atrás la fase puramente artesanal de los laboratorios universitarios y comenzó la producción en serie de tubos de rayos X, bobinas de alta tensión y soportes articulados específicos para hospitales.

Trabajaron con los primeros médicos radiólogos de Europa para diseñar placas, pantallas fluorescentes y mesas de exploración estables, convirtiéndose en el principal proveedor de material radiológico de los grandes centros sanitarios europeos antes de 1900.

Hacia el año 1900, el catálogo internacional de Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) constituía un compendio monumental de la vanguardia electromédica. En esa época de transición —apenas cinco años después del descubrimiento de los rayos X—, RGS ofrecía tanto componentes individuales para equipar laboratorios como gabinetes unificados listos para la práctica clínica.

La Delegación de la empresa Reiniger, Gebbert & Schall en España la tuvo Robert Wessinger con sede en la calle Aragón nº 261 de Barcelona.

RGS fue una de las primeras firmas en estandarizar la fabricación industrial de equipos radiológicos, ofreciendo catálogos completos que abarcaban desde la generación de alta tensión hasta la captura y protección y fabricaba:

Carretes e inductores de alta tensión (Bobinas tipo Ruhmkorff): Se comercializaban clasificados por la «longitud de chispa» que podían generar en aire (por ejemplo, bobinas de 20, 30, 40 o 50 cm de chispa). Estaban montadas sobre bases de madera noble con devanados aislados en parafina o ebonita.

Interruptores de corriente:

    • Interruptores de martillo/platino tradicionales para baterías.
    • Interruptores de mercurio accionados por electromotor (mecanismo de turbina o de inmersión) para lograr una mayor frecuencia de pulso y un haz de rayos X más homogéneo.
    • Interruptores electrolíticos tipo Wehnelt, muy demandados para reducir drásticamente los tiempos de exposición.

Tubos de Crookes,  Tubos de vacios

    • Tubos de vacío con ánodos y anticátodos de platino.
    • Tubos provistos de sistemas de autorregulación de vacío (mediante regeneración de gas por carbón vegetal o sales calentables) para alargar la vida útil de la bombilla y ajustar la dureza del haz (rayos «blandos» para partes blandas o «duros» para huesos).

Mobiliario, soportes y accesorios radiológicos:

    • Estatutos y columnas porta-tubos: Soportes de madera y bronce articulados con contrapesos para orientar el tubo en cualquier ángulo respecto al paciente.
    • Pantallas fluoroscópicas: De platinocianuro de bario con marcos recubiertos y visores oscuros (criptoscopios) para la observación directa e instantánea del tórax o miembros.
    • Mesa de radiografía o estatito estandarizado: Mesas clínicas de madera provistas de chasis para placas de cristal fotográfico de gran formato ( cm, cm).
    • Incipientes elementos de protección: Aunque limitados, hacia 1900 RGS comenzó a comercializar pantallas de cristal emplomado y tubos alojados en carcasas protectoras para limitar la dispersión de la radiación.

Aparatos de Electroterapia y Fisioterapia

En el campo de la medicina física, RGS dominaba el mercado con dispositivos diseñados para aplicar las corrientes conocidas en la época:

  • Aparatos para Corriente Galvánica (Galvanización):
    • Muebles y consolas fijas o portátiles conectadas a baterías de elementos químicos de sulfato de cobre o elementos secos.
    • Incorporaban los célebres miliamperímetros de precisión RGS, reóstatos de palanca con resistencias de hilo de nicrom para un control milimétrico del amperaje y conmutadores de polaridad.
  • Aparatos de Faradización (Corrientes inducidas):
    • Carretes e inductores de bobina secundaria deslizante (tipo du Bois-Reymond) para ajustar suavemente la intensidad de la corriente farádica usada en la estimulación muscular.
  • Consolas integradas y cuadros de distribución:
    • Los precedentes directos del Pantostat: cuadros de mármol o baquelita montados sobre la pared o en muebles de roble que combinaban circuitos galvánicos, farádicos y galvano-cáusticos en un único panel alimentado por la red de alumbrado o acumuladores.
  • Sistemas de Galvano-Cauterio:
    • Fuentes de alta intensidad y bajo voltaje para calentar incandescencias de platino (asas y bisturíes térmicos) destinadas a la destrucción de tejidos, hemostasia o cirugía menor en otorrinolaringología y ginecología.
  • Aparatos de Alta Frecuencia (Corrientes de D’Arsonval):
    • Resonadores tipo Oudin y pequeños generadores de chispa para alimentar electrodos de vidrio al vacío (tubos fluorescentes) aplicados en dermatología y neurología.
  • Baños Hidroeléctricos:
    • Cuadros de control, conmutadores e instalaciones completas para la gestión de baños galvánicos generales o el sistema de cuatro celdas (Vier-Zellen-Bad).

El primer catálogo comercial publicado por Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) vio la luz en 1886.

Publicado apenas nueve años después de la fundación del taller en Erlangen, este documento marcó un hito fundamental en la historia de la tecnología médica, ya que representó la transición de la empresa desde la fabricación artesanal de instrumental de laboratorio a la producción industrial y sistematizada de aparatos para la medicina.

Las características principales de este primer catálogo y su evolución comercial fueron:

Contenido inicial (1886): Al ser anterior al descubrimiento de los rayos X (1895), este primer catálogo impreso estaba dedicado íntegramente a la electromedicina, la electroterapia y el instrumental electroquirúrgico. Incluía baterías portátiles, aparatos de faradización con bobinas deslizantes, aparatos para galvano-cauterio e instrumentos de iluminación para cavidades corporales (precursores de los endoscopios).

Innovación en el formato: A diferencia de las simples listas de precios de la época, RGS estructuró un catálogo ilustrado con grabados detallados de cada aparato, diagramas de circuitos eléctricos y explicaciones técnicas sobre el uso seguro de las corrientes en las diferentes ramas de la medicina.

Proyección internacional: El éxito de la publicación llevó a la empresa a editar catálogos en varios idiomas (alemán, francés, inglés y posteriormente español), distribuidos ampliamente en facultades de medicina, hospitales y congresos científicos de todo el mundo.

El catálogo monumental de rayos X (1896): Tras el descubrimiento de Röntgen, RGS publicó en 1896 un catálogo complementario histórico dedicado exclusivamente a los «Aparatos de Rayos X» (Röntgen-Apparate), convirtiéndose en una de las primeras guías comerciales del mundo para el equipamiento completo de un servicio radiológico.

La fabricación y uso de muebles y estructuras de madera para alojar u organizar equipos de rayos X comenzó casi de forma simultánea con el nacimiento de la tecnología, a fines de 1895 y durante los primeros meses de 1896.

Las bobinas de inducción (Ruhmkorff), los condensadores y los acumuladores debían aislarse y sostenerse de forma segura debido al alto voltaje. Los carpinteros de los laboratorios fabricaban armazones, mesas y cajas de caoba, roble o nogal perfectamente ensambladas sin piezas metálicas expuestas para evitar derivaciones eléctricas.

Conjuntos conservados de la época pionera (como los equipos armados en 1896 por los primeros radiólogos en Londres o Barcelona) ya venían montados sobre zócalos y pequeños muebles-soporte de madera noble que integraban los mandos y los interruptores.

La estandarización industrial en gabinetes (1900–1910). Reiniger, Gebbert & Schall (RGS) comenzaron la producción en serie, el mueble dejó de ser una simple caja de protección para convertirse en el mueble-consola o cabina de control. Para integrarse con elegancia en las consultas privadas de los médicos burgueses y en los hospitales, las grandes bobinas, los reóstatos y los primeros paneles de instrumentos se encajaban en muebles de madera noble con puertas, cajones para las placas fotográficas y tableros superiores de mármol o baquelita. Parecían escritorios o aparadores finos para disimular la complejidad técnica y la intimidación del paciente.

A partir de 1910–1920 la madera noble y los muebles tipo gabinete empezaron a ser sustituidos o profundamente modificados a medida que los equipos ganaron potencia y se descubrieron los graves peligros de la radiación ionizante:

El peligro de la radiación dispersa: Los rayos X atraviesan la madera con facilidad, por lo que los operadores de los equipos sufrían graves lesiones y quemaduras al estar cerca de las cajas de madera tradicionales.

La llegada del plomo y el metal: Hacia la década de 1910 y con más fuerza tras la Primera Guerra Mundial, los muebles de madera exterior comenzaron a forrarse en su interior con láminas de plomo, o bien los componentes de alta tensión pasaron a alojarse en cabinas metálicas blindadas y mesas radiológicas tubulares de hierro esmaltado, reservando la madera únicamente para tableros auxiliares o accesorios no expuestos directamente al haz principal.

Fusión industrial: Durante el periodo de entreguerras, Siemens absorbió e integró a RGS y a otras firmas afines para crear Siemens-Reiniger-Werke AG (SRW), fijando su sede central e instalaciones de producción en Erlangen. Reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, tras 1945, Siemens decidió trasladar gran parte de sus centros de dirección y desarrollo desde un Berlín devastado por la guerra hacia el sur de Alemania. Erlangen se convirtió formalmente en la sede principal de la división médica del grupo.

La empresa Siemens-Reiniger-Werke crea una división médica de su empresa que le denomina Siemens Healthineers,  es el nombre comercial de la división médica global del grupo Siemens.

Robert Wessinger

Robert Wessinger

La casa Robert Wessinger fue un establecimiento radicado en Barcelona, que exportaba y comercializaba aparatos médicos a comienzos del siglo XX.

Los registros mercantiles e históricos de la época sitúan su establecimiento comercial y de representación técnica en la Rambla de Cataluña, 75.  Se trasladó posteriormente a la calle Aragón, 261, principal de Barcelona.

Robert Wessinger fue el depositario en España de la famosa empresa alemana Reiniger, Gebbert $ Schall

Comercializó un gran número de importantes equipos de rayos X y aparatos electro clínicos a los primeros gabinetes médicos y hospitales que comenzaron a investigar y aplicar esta tecnología en Barcelona.

A principios del siglo XX, Alemania era la vanguardia absoluta en la física del vacío, el soplado de vidrio técnico y la ingeniería eléctrica. España dependió casi en su totalidad de la industria germana para equipar sus primeros gabinetes de radiología y hospitales.

Los principales fabricantes alemanes cuyos equipos y tubos llegaron a España a través de distribuidores como Robert Wessinger y casas de electromedicina en Madrid y Barcelona

Robert Wessinger fue el depositario principal de la empresa Reiniger, Cebbert y Schall de Alemania, que eran los constructores principales de aparatos de Rx. Reiniger, Gebbert & Schall – RGS (Erlangen) era la firma dominante por excelencia en la electromedicina europea de la época. RGS no solo fabricaba tubos, sino el sistema completo: bobinas de Ruhmkorff de gran tamaño, interruptores de mercurio, mesas de exploración articuladas, soportes de madera/latón y aparatos de diatermia. Con el tiempo, RGS se convirtió en el pilar fundamental sobre el que se consolidaría la división médica de Siemens & Halske (Siemens-Reiniger-Werke o SRW).

Veifa-Werke (Frankfurt am Main): Fundada por el físico e inventor Friedrich Dessauer, Veifa (Vereinigte Elektrotechnische Institutos Frankfurt-Aschaffenburg) revolucionó el mercado español a partir de 1907 con sus sistemas de alta tensión con transformadores sin interrupción (los célebres aparatos Reform), que permitieron abandonar progresivamente los engorrosos e inestables carretes de inducción por transformadores de corriente alterna directa.

Siemens & Halske (Berlín): Aunque su integración total en la radiología médica cobró mayor peso con la absorción de RGS, la casa madre Siemens suministró desde el principio los motores, dínamos, cuadros de mando y transformadores de alta tensión indispensables para alimentar las instalaciones hospitalarias más complejas en España.

La adquisición de estos equipos alemanes solía realizarse de dos formas:

Equipos completos de marca: El gabinete compraba la instalación íntegra, por ejemplo, un equipo completo de RGS con el mueble

Montajes mixtos. Wessinger traía las bobinas e interruptores de marcas alemanas, montaba la estructura o estativo de madera localmente y permitía al médico elegir el tubo de Crookes o de vacío que prefiriese Gundelach, C.H.F. o Müller eran las opciones de mayor reputación para tubos intercambiables.

Productos que comercializaba Robert Wessinger

 

Carrete de Ruhmkorff

Carrete de Ruhmkorff

El carrete de Ruhmkorff o bobina de inducción de Ruhmkorff, ideado a mediados del siglo XIX por el físico alemán Heinrich Daniel Ruhmkorff, es el dispositivo que hizo posible la aparición de la radiología médica al convertirse en la primera fuente fiable de alta tensión para alimentar los tubos de descarga, adaptado por los pioneros de la radiología constaba de un primario de pocas espiras con corriente continua y un secundario con miles de kilómetros de hilo fino de cobre capaz de generar descargas de 50.000 a 150.000 voltios.

Heinrich Daniel Ruhmkorff nació en Hanóver, (Alemania) el 15 de enero de 1803  – París, 20 de diciembre de 1877) fue un destacado mecánico, físico, inventor y empresario alemán, afincado en Francia, mundialmente conocido por perfeccionar y comercializar el carrete de inducción o bobina de Ruhmkorff, un dispositivo fundamental en la historia de la electricidad, la física experimental y los albores de la radiología médica.

Falleció en París en diciembre de 1877 y sus restos descansan en el famoso cementerio de Montparnasse.

Tras formarse como aprendiz de mecánica en su Alemania natal, Ruhmkorff viajó y trabajó en distintos talleres de Europa (pasando por Francia y por el Reino Unido, donde colaboró en el sector industrial de la época).

Hacia mediados del siglo XIX se instaló definitivamente en la capital francesa, donde abrió un taller especializado en la construcción de aparatos de física e instrumentos eléctricos de alta precisión. Su taller se ganó una enorme reputación entre la comunidad científica internacional por la calidad inigualable de sus acabados.

Aunque el principio físico de la inducción electromagnética había sido descubierto previamente por Michael Faraday, y varios inventores construyeron prototipos iniciales, fue Ruhmkorff quien patentó y perfeccionó comercialmente la bobina de inducción en 1851:

Introdujo mejoras críticas en el aislamiento eléctrico utilizando tubos de vidrio y capas de separación. Optimizó la longitud de los devanados de cobre e incorporó, siguiendo los consejos del físico Hippolyte Fizeau, un condensador para minimizar las chispas destructivas en el interruptor y maximizar la descarga de salida. El dispositivo lograba transformar una corriente continua de baja tensión proporcionada por pilas o acumuladores en descargas eléctricas intermitentes de altísima tensión capaces de generar arcos y chispas de más de 30 centímetros.

Se convirtió décadas más tarde en el motor eléctrico indispensable de los estudios de la electricidad, de los primeros tubos de rayos canales de Goldstein y de los tubos de Crookes que fueron primeros tubos de rayos X descubiertos por Wilhelm Röntgen en 1895.

El carrete de Ruhmkorff fabricado por Karl Schall en el año 1905

Mueble con el carrete de Ruhmkorff fabricado por Karl Schall en el año 1905

El carrete de Ruhmkorff es un transformador polimorfo elevador montado por lo general sobre una sólida base de madera que consta de los siguientes elementos principales:

Núcleo magnético: Un cilindro central formado por un haz de varillas o hilos paralelos de hierro dulce. El uso de hilos separados en vez de un bloque macizo evitaba las pérdidas de energía provocadas por las corrientes parásitas de Foucault.

Circuito primario: Arrollado directamente sobre el núcleo, consistía en un hilo de cobre grueso y corto por el que circulaba una corriente continua de baja tensión procedente de pilas voltaicas o acumuladores.

El interruptor o «martillo Interrupteur”: Un mecanismo electromecánico de interrupción automática. Al pasar corriente por el primario, el núcleo de hierro se imantaba y atraía una pequeña pieza metálica (el martillo), lo que abrían instantáneamente el circuito. Al cortarse la corriente, el imán perdía fuerza, el martillo regresaba a su sitio por un resorte y el circuito volvía a cerrarse. Este ciclo de apertura y cierre se repetía cientos de veces por segundo. Para generar la corriente alterna pulsada que exigía la inducción, el sistema dependía de un martillo vibrador mecánico o de complejos interruptores de mercurio e interruptores electrolíticos como el tipo Wehnelt. Estos dispositivos sufrían un desgaste mecánico tremendo, producían chispas constantes, despedían vapores tóxicos de mercurio o ácido, y se desajustaban con facilidad en plena exploración clínica.

El condensador: Siguiendo las aportaciones de Hippolyte Fizeau, se integraba un condensador en paralelo con el ruptor para absorber la chispa en el momento de la apertura, protegiendo los contactos y haciendo que la caída del campo magnético fuera extraordinariamente brusca.

Circuito secundario: Rodeando al primario y perfectamente aislado de este mediante tubos de vidrio o capas de material secante y parafina, se encontraba un devanado compuesto por kilómetros de hilo de cobre extremadamente fino.

La clave del aparato reside en la inducción electromagnética por brusquedad. Cuando el martillo interrumpía bruscamente la corriente continua del circuito primario, el colapso repentino del campo magnético en el núcleo de hierro inducía una fuerza electromotriz de altísima tensión en el circuito secundario.  Con una modesta pila de unos pocos voltios, el carrete era capaz de generar arcos eléctricos y descargas intermitentes de entre 50.000 y más de 100.000 voltios en sus Bornes de salida.

Cuando Wilhelm Röntgen descubrió los rayos X en 1895, no existían redes eléctricas generalizadas ni transformadores industriales adaptados. Los físicos y los primeros médicos pioneros recurrieron inmediatamente al carrete de Ruhmkorff para excitar los primeros tubos de Crookes.

Eran equipos delicados, ruidosos y con una capacidad de corriente limitada, lo que obligaba a alargar los tiempos de exposición (a veces varios minutos para una sola placa), aumentando el riesgo de quemar al paciente o de fundir el tubo de rayos X.

La llegada de la corriente alterna industrial y los tubos de alta potencia A principios del siglo XX, las ciudades comenzaron a electrificarse masivamente con redes de corriente alterna (CA). Al mismo tiempo, los tubos de rayos X evolucionaron (gracias a casas como Müller o Veifa) para soportar mayores intensidades y exigir disparos más rápidos y limpios (por ejemplo, para radiografiar el tórax en milisegundos y evitar el movimiento borroso de los latidos del corazón o la respiración).

El viejo carrete de Ruhmkorff, alimentado por pilas o dinamos y limitado por sus ruptores mecánicos, con los años el molesto martillo vibrador, los vapores de los interruptores de mercurio y su limitada potencia obligaron a sustituirlo por los transformadores de corriente alterna y alta frecuencia, el carrete de Ruhmkorff quedó inmortalizado como el motor de la historia de la radiología

La transición consistió en abandonar el principio del campo magnético interrumpido por un martillo mecánico y adoptar el transformador estático de corriente alterna (de núcleo cerrado en anillo o acorazado):

El transformador operaba directamente conectado a la red general de corriente alterna (o a dinamos potentes), eliminando por completo los delicados martillos vibradores y los ruidosos interruptores de mercurio.

Mientras que una bobina de Ruhmkorff luchaba por entregar corrientes estables de pocos miliamperios, los nuevos transformadores industriales diseñados por ingenieros alemanes (como los de la casa Veifa o Reiniger, Gebbert & Schall) podían suministrar potencias enormes de forma instantánea.

Hacia 1907, la aparición de sistemas capaces de rectificar y transformar la onda directamente permitió reducir los tiempos de exposición de minutos a segundos, marcando el nacimiento de la radiología moderna y la fluoroscopia continua de alta seguridad.

Los catálogos de principios de siglo ofrecían masivamente «Bobinas de Ruhmkorff de 30 a 40 cm de chispa con interruptor electrolytic». A partir de la década de 1910, las bobinas de inducción clásicas quedaron relegadas casi en exclusiva a laboratorios de física o a equipos portátiles de campaña para el ejército, mientras que los hospitales y clínicas privadas exigían los flamantes armarios de alta tensión con transformadores blindados y mesas basculantes integradas.

 

Negatoscopios del año 1905

Negatoscopios del año 1905

Negatoscopios del año 1905 fabricados por Karl Schall

Karl Friedrich Schall

Nació en 1859.

Ingeniero Alemán. Fabricante de aparatos ópticos y aparatos de electromedicina

Funda su empresa con Max Gebbert en Stuttgart (Alemania)

Esta empresa se fusiona en 1886 con Erwin Moritz Reiniger que la sede radicaba en Erlangen (Alemania) y crean la empresa “Vereinigte Physikalisch-Mechanische Werkstätten Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, New York, Stuttgart» (RGS) “ («Talleres Físico-Mecánicos Unidos Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, Nueva York, Stuttgart»  fue fabricante de instrumentos mecánicos, físicos, ópticos y electromédicos de precisión. Se fundó en 1886 mediante la fusión del taller de Erwin Moritz Reiniger en Erlangen y el taller de Max Gebbert y Karl Friedrich Schall en Stuttgart. Los talleres de Stuttgart y Nueva York cerraron poco después.

En la empresa conjunta, Reiniger se encargaba de los asuntos comerciales, Gebbert de la fabricación y Schall del diseño y las ventas. Entre sus productos se incluían galvanómetros, linternas frontales, lámparas bucales, lámparas de garganta, baterías, bucles de inducción médica y lámparas para microscopios. En 1890, se añadieron a la gama de productos lámparas de arco, motores y sistemas de iluminación eléctrica

Empresa Reiniger Gebbert & Schall

Karl Schall abandonó la compañía en 1887 para montar una empresa en Londres con capital propio, que asumió con gran éxito la agencia general de RGS para Gran Bretaña y sus colonias

Realizó y se publicaron catálogos comerciales de sus productos en diferentes años. El último fue publicado fue la 9ª edición del año 1905. La primera parte del catálogo explicaba los principios y el manejo de los instrumentos médicos de la época; la segunda parte funcionaba como un extenso catálogo ilustrado con precios de aparatos de electroterapia, galvanización, faradización, acumuladores y equipos de rayos X de finales del siglo XIX y principios del XX.

Dado que en esa época no existía una red eléctrica estandarizada ni los transformadores modernos de alta tensión, fabricaba generadores y fuentes de energía: Bobinas de inducción de Ruhmkorff: Grandes bobinas capaces de generar chispas de entre 25 y 50 cm para lograr el voltaje necesario que hiciera funcionar los tubos. Interruptores mecánicos y electrolíticos: Dispositivos (como los de mercurio o platino) indispensables para interrumpir la corriente continua y hacer funcionar las bobinas de inducción y baterías de acumuladores pesados: Utilizadas para alimentar los equipos en clínicas que no disponían de corriente eléctrica centralizada.

Fabricaba Tubos de Rayos X. Tubos de descarga yTubos de gas primitivos, También fabricaba soportes y estativos ajustables: Estructuras pesadas de madera y metal para sostener el tubo de rayos X sobre el paciente. Sistemas de protección: Primeras pantallas y pantallas de vidrio con plomo para intentar proteger a los médicos de la sobreexposición (aunque en esa época la protección era aún muy precaria). Pantallas fluoroscópicas: Pantallas recubiertas de platino cianuro de bario para la observación directa y en tiempo real de los huesos en la oscuridad. Chasis fotográficos y placas: Material especializado para registrar las primeras radiografías en placas de vidrio.

Fueron de los primeros en fabricar industrialmente los tubos de cátodo frío que el propio Röntgen compraba y elogiaba por su calidad y Tubos con reguladores de vacío.

Chasis para radiografías en el año 1905

Chasis para radiografías en el año 1905

Chasis para radiografías en el año 1905 fabricados por Karl Schall

Karl Friedrich Schall

Nació en 1859.

Ingeniero Alemán. Fabricante de aparatos ópticos y aparatos de electromedicina

Funda su empresa con Max Gebbert en Stuttgart (Alemania)

Esta empresa se fusiona en 1886 con Erwin Moritz Reiniger que la sede radicaba en Erlangen (Alemania) y crean la empresa “Vereinigte Physikalisch-Mechanische Werkstätten Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, New York, Stuttgart» (RGS) “ («Talleres Físico-Mecánicos Unidos Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, Nueva York, Stuttgart»  fue fabricante de instrumentos mecánicos, físicos, ópticos y electromédicos de precisión. Se fundó en 1886 mediante la fusión del taller de Erwin Moritz Reiniger en Erlangen y el taller de Max Gebbert y Karl Friedrich Schall en Stuttgart. Los talleres de Stuttgart y Nueva York cerraron poco después.

Membrete de la empresa Reiniger Gebbert & Schall

En la empresa conjunta, Reiniger se encargaba de los asuntos comerciales, Gebbert de la fabricación y Schall del diseño y las ventas. Entre sus productos se incluían galvanómetros, linternas frontales, lámparas bucales, lámparas de garganta, baterías, bucles de inducción médica y lámparas para microscopios. En 1890, se añadieron a la gama de productos lámparas de arco, motores y sistemas de iluminación eléctrica

Karl Schall abandonó la compañía en 1887 para montar una empresa en Londres con capital propio, que asumió con gran éxito la agencia general de RGS para Gran Bretaña y sus colonias

Realizó y se publicaron catálogos comerciales de sus productos en diferentes años. El último fue publicado fue la 9ª edición del año 1905. La primera parte del catálogo explicaba los principios y el manejo de los instrumentos médicos de la época; la segunda parte funcionaba como un extenso catálogo ilustrado con precios de aparatos de electroterapia, galvanización, faradización, acumuladores y equipos de rayos X de finales del siglo XIX y principios del XX.

Dado que en esa época no existía una red eléctrica estandarizada ni los transformadores modernos de alta tensión, fabricaba generadores y fuentes de energía: Bobinas de inducción de Ruhmkorff: Grandes bobinas capaces de generar chispas de entre 25 y 50 cm para lograr el voltaje necesario que hiciera funcionar los tubos. Interruptores mecánicos y electrolíticos: Dispositivos (como los de mercurio o platino) indispensables para interrumpir la corriente continua y hacer funcionar las bobinas de inducción y baterías de acumuladores pesados: Utilizadas para alimentar los equipos en clínicas que no disponían de corriente eléctrica centralizada.

Fabricaba Tubos de Rayos X. Tubos de descarga. Tubos de gas primitivos, También fabricaba soportes y estativos ajustables: Estructuras pesadas de madera y metal para sostener el tubo de rayos X sobre el paciente. Sistemas de protección: Primeras pantallas y pantallas de vidrio con plomo para intentar proteger a los médicos de la sobreexposición (aunque en esa época la protección era aún muy precaria). Pantallas fluoroscópicas: Pantallas recubiertas de platino cianuro de bario para la observación directa y en tiempo real de los huesos en la oscuridad. Chasis fotográficos y placas: Material especializado para registrar las primeras radiografías en placas de vidrio.

Fueron de los primeros en fabricar industrialmente los tubos de cátodo frío que el propio Röntgen compraba y elogiaba por su calidad y Tubos con reguladores de vacío.

 

Aparatos de Rx fabricados por K. Schall en el año 1905

Aparatos de Rx fabricados por K. Schall en el año 1905

Aparatos de Rx fabricados por K. Schall en el año 1905

Karl Friedrich Schall

Nació en 1859.

Ingeniero Alemán. Fabricante de aparatos ópticos y aparatos de electromedicina

Funda su empresa con Max Gebbert en Stuttgart (Alemania)

 

Esta empresa se fusiona en 1886 con Erwin Moritz Reiniger que la sede radicaba en Erlangen (Alemania) y crean la empresa “Vereinigte Physikalisch-Mechanische Werkstätten Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, New York, Stuttgart» (RGS) “ («Talleres Físico-Mecánicos Unidos Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, Nueva York, Stuttgart»  fue fabricante de instrumentos mecánicos, físicos, ópticos y electromédicos de precisión. Se fundó en 1886 mediante la fusión del taller de Erwin Moritz Reiniger en Erlangen y el taller de Max Gebbert y Karl Friedrich Schall en Stuttgart. Los talleres de Stuttgart y Nueva York cerraron poco después.

Membrete de la empresa Reiniger, Gebbert y Schall

En la empresa conjunta, Reiniger se encargaba de los asuntos comerciales, Gebbert de la fabricación y Schall del diseño y las ventas. Entre sus productos se incluían galvanómetros, linternas frontales, lámparas bucales, lámparas de garganta, baterías, bucles de inducción médica y lámparas para microscopios. En 1890, se añadieron a la gama de productos lámparas de arco, motores y sistemas de iluminación eléctrica

Karl Schall abandonó la compañía en 1887 para montar una empresa en Londres con capital propio, que asumió con gran éxito la agencia general de RGS para Gran Bretaña y sus colonias

Realizó y se publicaron catálogos comerciales de sus productos en diferentes años. El último fue publicado fue la 9ª edición del año 1905. La primera parte del catálogo explicaba los principios y el manejo de los instrumentos médicos de la época; la segunda parte funcionaba como un extenso catálogo ilustrado con precios de aparatos de electroterapia, galvanización, faradización, acumuladores y equipos de rayos X de finales del siglo XIX y principios del XX.

Portada del catálogo de K. Schall del año 1905

Dado que en esa época no existía una red eléctrica estandarizada ni los transformadores modernos de alta tensión, fabricaba generadores y fuentes de energía: Bobinas de inducción de Ruhmkorff: Grandes bobinas capaces de generar chispas de entre 25 y 50 cm para lograr el voltaje necesario que hiciera funcionar los tubos. Interruptores mecánicos y electrolíticos: Dispositivos (como los de mercurio o platino) indispensables para interrumpir la corriente continua y hacer funcionar las bobinas de inducción y baterías de acumuladores pesados: Utilizadas para alimentar los equipos en clínicas que no disponían de corriente eléctrica centralizada.

Fabricaba Tubos de Rayos X, Tubos de descarga yTubos de gas primitivos, También fabricaba soportes y estativos ajustables: Estructuras pesadas de madera y metal para sostener el tubo de rayos X sobre el paciente. Sistemas de protección: Primeras pantallas y pantallas de vidrio con plomo para intentar proteger a los médicos de la sobreexposición (aunque en esa época la protección era aún muy precaria). Pantallas fluoroscópicas: Pantallas recubiertas de platino cianuro de bario para la observación directa y en tiempo real de los huesos en la oscuridad. Chasis fotográficos y placas: Material especializado para registrar las primeras radiografías en placas de vidrio.

Fueron de los primeros en fabricar industrialmente los tubos de cátodo frío que el propio Röntgen compraba y elogiaba por su calidad y Tubos con reguladores de vacío.

Karl Friedrich Schall

Karl Friedrich Schall

Nació en 1859.

Ingeniero Alemán. Fabricante de aparatos ópticos y aparatos de electromedicina

Funda su empresa con Max Gebbert en Stuttgart (Alemania)

Esta empresa se fusiona en 1886 con Erwin Moritz Reiniger que la sede radicaba en Erlangen (Alemania) y crean la empresa “Vereinigte Physikalisch-Mechanische Werkstätten Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, New York, Stuttgart» (RGS) “ («Talleres Físico-Mecánicos Unidos Reiniger, Gebbert & Schall – Erlangen, Nueva York, Stuttgart»  fue fabricante de instrumentos mecánicos, físicos, ópticos y electromédicos de precisión. Se fundó en 1886 mediante la fusión del taller de Erwin Moritz Reiniger en Erlangen y el taller de Max Gebbert y Karl Friedrich Schall en Stuttgart. Los talleres de Stuttgart y Nueva York cerraron poco después.

En la empresa conjunta, Reiniger se encargaba de los asuntos comerciales, Gebbert de la fabricación y Schall del diseño y las ventas. Entre sus productos se incluían galvanómetros, linternas frontales, lámparas bucales, lámparas de garganta, baterías, bucles de inducción médica y lámparas para microscopios. En 1890, se añadieron a la gama de productos lámparas de arco, motores y sistemas de iluminación eléctrica

Membrete de la empresa Reiniger, Gebbert y Schall

Karl Schall abandonó la compañía en 1887 para montar una empresa en Londres con capital propio, que asumió con gran éxito la agencia general de RGS para Gran Bretaña y sus colonias

Realizó y se publicaron catálogos comerciales de sus productos en diferentes años. El último fue publicado fue la 9ª edición del año 1905. La primera parte del catálogo explicaba los principios y el manejo de los instrumentos médicos de la época; la segunda parte funcionaba como un extenso catálogo ilustrado con precios de aparatos de electroterapia, galvanización, faradización, acumuladores y equipos de rayos X de finales del siglo XIX y principios del XX.

Catálogo de Karl Schall del año 1905

Dado que en esa época no existía una red eléctrica estandarizada ni los transformadores modernos de alta tensión, fabricaba generadores y fuentes de energía: Bobinas de inducción de Ruhmkorff: Grandes bobinas capaces de generar chispas de entre 25 y 50 cm para lograr el voltaje necesario que hiciera funcionar los tubos. Interruptores mecánicos y electrolíticos: Dispositivos indispensables para interrumpir la corriente continua y hacer funcionar las bobinas de inducción y baterías de acumuladores pesados: Utilizadas para alimentar los equipos en clínicas que no disponían de corriente eléctrica centralizada.

Fabricaba Tubos de Rayos X. Tubos de descarga yTubos de gas primitivos, También fabricaba soportes y estativos ajustables: Estructuras pesadas de madera y metal para sostener el tubo de rayos X sobre el paciente. Sistemas de protección: Primeras pantallas y pantallas de vidrio con plomo para intentar proteger a los médicos de la sobreexposición (aunque en esa época la protección era aún muy precaria). Pantallas fluoroscópicas: Pantallas recubiertas de platino cianuro de bario para la observación directa y en tiempo real de los huesos en la oscuridad. Chasis fotográficos y placas: Material especializado para registrar las primeras radiografías en placas de vidrio.

Fueron de los primeros en fabricar industrialmente los tubos de cátodo frío que el propio Röntgen compraba y elogiaba por su calidad y Tubos con reguladores de vacío.