Instrumentos médicos para las luxaciones de los huesos en el siglo XVII

Instrumentos médicos para las luxaciones de los huesos en el siglo XVII

Instrumentos médicos para las luxaciones de los huesos en el siglo XVII están descritos por Johann Schultes en su obra Armamentarium Chirurgicum , escrita antes de su muerte. Fue completada y editada por su sobrino Johannes Scultetus el joven y se imprime por primera vez en Ulm (Alemania) en el año 1653.

La obra consiste en la descripción y utilización de los instrumentos quirúrgicos de la época. Tiene numerosas y excelentes ilustraciones. Algunos instrumentos inventados y diseñados por J. Schultes. Es un auténtico catálogo de los instrumentos quirúrgicos de su época.

Instrumentos médicos para las luxaciones de los huesos en el siglo XVII. De la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Tabla 22 de la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Explicaciones de la Tabla XXII

Escalera de Hipócrates para las dislocaciones.

Llamada por Hipócrates “el ambis”. Galeno le llamaba “glofocoma”. En Italia “la escala” otros nombres que se le ha llamado a este aparato han sido también “plinto del Nilo”. “Canal occidental.

Es como una escalera que tiene una protuberancia en forma de horquilla o borde que acentúa ligeramente su redondez, donde se coloca el brazo, la protuberancia por debajo de la axila, debajo de la cabeza del humero, de modo que el extremo del instrumente entre ligeramente por debajo de la axila y se ajuste a las costillas

Tabla 23 de la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Explicaciones de la Tabla 23

Figura 1. Máquina de tracción de Vitruvio, que no es otra cosa que el polipasto, es decir, un conjunto de poleas.

Hay 8 poleas encerradas en dos brazos, cuatro en cada uno, y dos pernos que sujetan dos poleas cada uno.  Cada brazo tiene su gancho para sujetarlo y todas las poleas actúan mediante una cuerda doble.

Esta máquina actúa con gran potencia y fuerza con rapidez o lentitud según como la configure el cirujano y si la ocasión lo requiere

Figura 2. El cinturón de Hilden. Hecho de cuero y sujeto con una hebilla, se lo pone en el brazo por encima del codo o carpo, en la barbilla por encima de la rodilla y en la pierna por encima de los maléolos. Tiene dos ganchos para colocar los cordones para tirar de la parte recta y no hacia los lados

La figura 3. Representa el instrumento llamado rémora, es decir pinza. Inventado por Hilden y recomendado para luxaciones de humero en fracturas. Este instrumento se coloca sobre una mesa mediante el extremo convertido en tornillo

La figura 4.  El banco Hipocrático.  Famosa máquina para entablillar extremidades rotas y fracturadas

Es una pieza de madera con forma de mesa.  Esta pieza constituye el banco.

Tiene 4 piezas de madera dos en cada extremo colocadas como muñecos, redondeadas en la parte superior y perforadas para insertar los ejes que tienen manivelas en sus extremos para girarlos.

Hay varias cajas en el centro del banco, de un extremo al otro, separadas por cuatro dedos, cada una de ancho y tres dedos de profundidad, diseñadas para recibir la clavija o priapis.

Tiene dos soportes en el centro que presentan varios orificios superiores e inferiores para alojar el eje transversal (H) y reducir la luxación del fémur hacia atrás y hacia afuera.

Este banco cuenta con patas fijas para mayor estabilidad y facilita su transporte

Los ejes incorporar ruedas dentadas, integradas en el grosos de los soportes que los sujetan.

En el grosor del extremo inferior (A) se han insertado dos argollas o anillos de hierro para alojar a cada lado la clavija de hierro cuya cabeza tiene forma de anillo y cuyo extremo inferior esta perforado para alojar la cuña (u) que refuerza la clavija

El anillo en la cabeza de esta clavija se utiliza para enganchar la máquina de tracción o la polea vitruviana.  (Figura 1).   En las tablas 25 y 26 se muestra la forma de utilizar este banco especialmente adecuado para las extensiones.

Tabla 24 de la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Explicación de la tabla 24.

Diferenes formas de reducciones de la luxación de hombro y del codo

Tabla 25 de la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Explicaciones de la Tabla XXV

Figura 2. Reducción del húmero, la mano, el fémur y la clavícula cuando están dislocadas

Se reduce el húmero con el uso de la polea, la correa y la rémora

Tabla 26 de la obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653

Explicaciones de la Tabla XXVI

Reducción  de los pies dislocados y reducción del astrágalo o del talón dislocado en el Banco de Hipocrates

Reduccion de las luxaciones de la columna vertebral con el Banco de Hipócrates

Reducción de las luxaciones de las costillas con el Banco de Hipócrates

Reduccion de la luxacion del apéndice xifoides en el Banco de Hipócrates

Descripción de las luxaciones de los huesos en el siglo XVII por Johann Schultes en su obra “Armementarium Chirurgicum” de Johann Schultes. Año 1653.

«La luxación consiste simplemente en el desplazamiento del hueso de la posición habitual, donde se encuentra sujeto para el movimiento no solo por los ligamentos, aponeurosis y cartílagos, sino también por los tendones de los músculos, que priva a la extremidad de sus movimientos naturales.

Esto se debe a que al estar el hueso fuera de lugar pierde su punto de apoyo. Los músculos, que constituyen las fuerzas que determinan la dirección de estos movimientos y el equilibrio necesario entre estas fuerzas para realizar movimientos opuestos y alternos, no pueden mantenerse. Esto se debe a que los músculos afectados por la luxación son violentamente estirados y separados por la cabeza del hueso, que se mantiene en su lugar gracias a su cavidad. Sus antagonistas no podrían vencer la resistencia ejercida por ellos mismo y por el hueso, incluso si pudieran realizar su acción y no se verían obligados a relajarse y estirarse simultáneamente con los demás, cediendo por su parte a la fuerza y al violento movimiento del hueso al desplazarse

Es cierto que las fibras musculares de los primeros músculos, aunque constreñidas por el espacio ocupado por el hueso ejercen fuerzas a lo largo de líneas curvas, pero estas fuerzas solo tienen a alejarlo aún mas de su posición, a la cual no podría regresar sin ayuda externa.

El objetivo es traer de vuelta su cabeza al menos hasta el nivel de los bordes de la cavidad del hueso donde debe regresar, es decir los músculos sufren entonces una extensión mayor de lo habitual.

Recolocar el hueso en la profundidad de la cavidad requiere una fuerza considerable para la cual la de las manos no es suficiente, especialmente cuando las cabezas forman cavidades y están son profundos. Por eso los antiguos inventaron varias máquinas para ayudar en esta tarea como la escalera, el plinto, las poleas y las siguientes maquinas»

Johann Schultes.   Año 1653

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