La aparición del hombre
Autor: A. Alvarez Perez
Ediciones Jover
Año 1979
Hijos en Camino de Mº Josefa Lafuente
Autora: Maria Josefa Lafuente Benaches
Profesora de Psicologia Evolutiva de la Universidad de Valencia
Editado en Libros Cúpula. Año 1995
Mágnifico libro escrito desde el rigor de una gran experta en psicología. Tratando siempre de medir lo inmaterial y analizarlo.
Muy recomendable para las parejas que vayan a ser madre y padre
Ser padres es una tremenda responsabilidad, pero apasionante
Ordenanzas y Costumbres de los Reales Hospitales de Guadalupe
Las ordenanzas y Costumbre de los Reales Hospitales de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe. Escrito por un monje jerónimo en el año 1741
Perteneció al ultimo medico de los Reales Hospitales de Guadalupe Don Ruperto Sacristán Nieto.
Ha estado inédito hasta 1999, en manos privadas de la familia de Dolores Cordero Reinoso que fue esposa de Don Ruperto Sacristán y tía bisabuela de D.Carlos Cordero Barroso, profesor jubilado de Educación primaria de Guadalupe que el día 4 enero de 1999 dona este documento al Archivo del Monasterio de Guadalupe.
Ordenanzas y Costumbres de los Reales Hospitales de Guadalupe
Edición facsímil en el año 1999 en Ediciones Guadalupe y por la Junta de Extremadura
Introduccion y estudio realizado por Fray Joaquín Domingez Serna. Guardián del Real Monasterio.
Portada original de las Ordenanzas y Costumbres de los Reales Hospitales de Guadalupe
Primera hoja del códice Ordenanzas y Costumbres de los Reales Hospitales de Guadalupe
El origen de los Hospitales de Guadalupe
Existe una carta de venta de unas casas de Valdemedel compradas por el Fray Pero García tenedor de la Iglesia y del Hospital fechadas en 1329. Documento que se encuentra en el Archivo del Monasterio de Guadalupe.Don Toribio Fernández de Mena y D Pedro Gómez Barroso, Cardenal de España fundó en 1348 el Hospital de San Juan Bautista en Guadalupe.
Existieron varios hospitales en Guadalupe pero los más importantes fueron
-Hospital de hombres que existió desde 1402 hasta 1835.
-Hospital de Mujeres desde 1435 hasta 1835
La Escuela de Medicina y Cirugía en el Hospital de Guadalupe
Existe documentos de Gaspar Barreiro del año 1561 donde refiere que existen en Guadalupe dos colegios uno de gramática y otro de cirugía.
El Papa Nicolás V en 1452 concede a los frailes no ordenados in sacris que puedan ejercer y estudiar la Medicina y Cirugía en los Hospitales de Guadalupe
Existen numerosos médicos famosos que se formaron en Guadalupe. Francisco Arceo, Juan Sorapan de Rieros, Juan del Águila, Vicente Yerto y muchos más.
Lazarillo de Tormes
Este libro fue encontrado en unas obras que se realizaban en una casa antigua en Barcarrota en el año 1992.
Adquirido por la Junta de Extremadura se encuentran en la Biblioteca de Extremadura en Badajoz.
Portada de la edición facsímil de Lazarillo de Tormes, del año 1996 por la Junta de Extremadura
Portada de la obra original del Lazarillo de Tormes encontrado en Barcarrat.
Edición en el año 1554. Ejemplar se encuentra en la Biblioteca de Extremadura en Badajoz.
Existen 4 ediciones, todas fechadas con el año 1554.
Aparecieron con otros libros que fueron los siguientes:
Método verdadero de Curar las heridas de F. Arceo
Titulo integro: Método verdadero de Curar las heridas. Método de curar las fiebres
Estudio sobre el libro: Método verdadero de Curar las heridas. Método de curar las fiebres del Autor: Francisco Arceo de Fregenal de la Sierra. Editado en el año 1574
El estudio ha sido realizado por D. Andrés Oyola Fabián y D. José M. Cobos Bueno, es el resultado de la Tesis Doctoral de D. Andrés Oyola Fabián
Editado por la Universidad de Huelva en la colección Biblioteca Montaniana
Año 2009
Portada del estudio sobre la obra: Método verdadero de Curar las heridas de F. Arceo
Texto de la obra original: «De recta curandorum vulverum ratione et allis ejus artis paraeceptis libri e jusdem De febrium curandarum ratione.»
Portada de La obra original que fue editada por primera vez en el año 1574. Se encuentra un ejemplar en la Bibllioteca digital Dioscórides de la Biblitteca de Farmaacia de la Universidad Complutense.
FRANCISCO DE ARCEO (1493-1580)
Nació en Fregenal de la Sierra (Badajoz) en 1493
Estudió medicina en Alcalá de Henares. Ejerció en el Monasterio de Guadalupe y posteriormente en Llerena y pueblos de alrededores. Médico y cirujano muy famoso en su época. Fue muy conocido en su época y posteriormente con su obra “De recta vulnerum curandorum ratione”
.Arceo enseñó Cirugía a varios médicos al extremeño Ceballos, médico de las campañas de Carlos I, a Moreno médico de las infantas españolas a Robledo y al Dr. Águila y también a Benito Arias Montano durante unas predicaciones que realizó en Llerena, aunque no podara ejercer la medicina porque era clérigo y está prohibido por la Iglesia.
“De recta vulnerum curandorum ratione” . Está escrita en latín
Fue patrocinada por Arias Montano y editada en Amberes por Plantino en 1574, que publicó la gran obra de la Biblia de Amberes.
Se publicó en inglés en 1588, en alemán en 1600 y varias traducciones más y en francés en 1667. Otra edición holandesa y Varias ediciones posteriores.
La National Library de Estados Unidos expone y publicita como nueva adquisición una edición en alemán de 1674.
Arceo Tuvo una gran amistad con el humanista Benito Arias Montano que en el prólogo de la obra de Arceo con fecha de 1573 dice que: “Arceo octogenario operaba todavía en esta época con tanta seguridad como si tuviese solo 40 años.” En otro párrafo dice: “Francisco de Arceo el cual me ofreció espontáneamente su casa para que me alojara en ella y se comprometió a enseñarme el arte de la cirugía que él practicaba según la oportunidad del lugar y momento
El tratado escrito por Arceo “De recta vulnerum curandorum ratione” es una recopilación de historias clínicas de su práctica profesional. Relata los síntomas que cuenta el enfermo, refiere lo observado y señala como fue la curación.
-Dedica 7 capítulos a la traumatología craneal, heridas profundas y superficiales, fracturas de cráneo. Describe y utiliza el trepano
-Tratamiento de las heridas que le llama “llagas frescas”
-Describe una rinoplastia realizada a un enfermo de Fregenal de la Sierra. Realiza este tratamiento antes de la publicación de Gaspar Tagliacozzi, médico italiano del siglo XVI, profesor de la Universidad de Bolonia, considerado el padre de la cirugía plástica, que publicó un tratado sobre las rinoplastias y heridas de la cara. Refiere que el paciente tenía una herida que se extendía desde las cejas hasta las comisuras de los labios, en forma de un colgajo con pedículo inferior que incluía el esqueleto nasal y la parte anterior de los maxilares superiores. Cuando el paciente acudió a Arceo la nariz y la mandíbula estaban frías, lacias y casi muertas, de modo que costaba mucho trabajo introducir la aguja. El cirujano extremo repuso el colgajo en su sitio, suturó las partes blandas, ligó entre si las piezas dentales se inmovilizo en conjunto con un dispositivo de vendas quedando las partes tan bien unidas y el apósito tan bien aplicado, que después de la curación solo se conocía la cicatriz.
-Tratamiento de las heridas del pecho
-Tratamiento del cáncer de mama en las mujeres. Realizaba dos incisiones paralelas, una por debajo y otra por encima del tumor, que extirpaba enseguida, bien por dislaceraciones del tejido conjuntivo celular con el mango del bisturí o bien disecándolo con los dedos.
-Tratamiento del pie cojo o torcido de niño.
Grabado que propone Arceo en su obra para el pie torcido
Describe numerosas formulas farmacéuticas para los tratamientos de las heridas, para tratamiento después de la intervención y para otras enfermedades fiebres, sífilis y sus heridas. La formula más famosa el “Bálsamo de Arceo”.
Fue considerado un gran especialista en el tratamiento de las fistulas.
El bálsamo de Arceo según su autor era el siguiente:
La formula de este bálsamo se extendió por toda Europa y fue fabricado y utilizada en multitud de heridas y contusiones.
La trementina es una resina del pino y la goma resina de elemí también producida por otro árbol de la familia de las terebintináceas. Estas dos sustancias tienen propiedades detergentes y especialmente antisépticas, se utilizaban de una forma empírica porque los microbios no fueron descubiertos por Pasteur hasta el siglo XIX. Se le añadía grasa de cerdo y de carnero. Arceo mediante la práctica y la observación cuidadosa de sus pacientes descubrió que las heridas mejoraban sensiblemente con estas sustancias.