Es una pantalla fluorescente diseñada por Mónico Sánchez para realizar los estudios de radioscopia.
La pantalla es simple como puede verse en la imagen. Consta de un cuadro central de 20 por 15 cms. que es la pantalla propiamente dicha y una tela fijada al perimetro de la pantalla para generar una zona obscura para el observador.
Estas son fotografias desde distintos angulos para ver la pantalla fabricada por Sánchez.
Esta imagen nos muestra como era en la realidad la utilización de la pantalla fluorescente y el aparato de Rayos X Sánchez.
El médico se tenia que colocar en una linea recta que siga en un plano horizontal, partiendo del centro del tubo de rayos X, en medio el cuerpo a examinar, en esta fotografia esta visualizando la mano del operador. La pantalla deberia estar pegada al cuerpo a examinar. La distancia que separe la pantalla del centro de tubo de rayox X debe ser de 45 a 60 cms, según sea el espesor del cuerpo que se disponga a examinar.
El comienzo de la fluoroscopia se remonta hasta el 8 de noviembre de 1895, cuando Wilhelm Röntgen advirtió que una pantalla de platinocianuro de bario fluorescía como resultado de la exposición a lo que más tarde bautizaría como rayos X. Pocos meses después de este descubrimiento se construyeron los primeros fluoroscopios. Thomas Edison descubrió rápidamente que las pantallas de wolframato de calcio producían imágenes más brillantes, y se le atribuye el diseño y fabricación del primer fluoroscopio disponible comercialmente. En sus inicios, fueron muchas las predicciones de que las imágenes en movimiento obtenidas mediante fluoroscopia reemplazarían completamente a las radiografías estáticas de rayos X, pero la superior calidad diagnóstica de éstas evitaron que se cumplieran tales vaticinios.
La ignorancia de los efectos dañinos de los rayos X hizo que no existiesen procedimientos de protección ante las radiaciones como los disponibles en la actualidad. Científicos y médicos ponían a menudo sus manos directamente en el haz de rayos X, lo que les provocaba quemaduras por radiación. También aparecieron usos triviales para esta tecnología, incluyendo los usados en zapaterías en las décadas de 1930 a 1950 para probarse zapatos.




